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lunes, septiembre 24, 2018

Salomé (fragmento de la pieza inconclusa de F. Pessoa)



Salomé –Me siento menos inmortal que las cosas sobre las que sueño. Cuando el sol nace o muere, mi sombra es infinita. Así, cuando sueño, mis sueños son más grandes que yo, a veces infinitos, yendo hasta el horizonte absoluto. Me proyecto, cuando sueño, sobre todas las épocas… Cuando sueño, siento que no muero. Es cuando despierto, y escucho con mi sangre, que oigo pasar la vida. 


The Night - Don Blanding

sábado, mayo 26, 2018

El feminismo no es un movimiento que ataca, es un movimiento que defiende.

El feminismo pone a la luz muchas injusticias que buscaban pasar desapercibidas. Los injustos se ven amenazados, los que se han beneficiado de la injusticia, se ven amenazados.

El feminismo invita a los hombres a vivir entre seres humanos iguales. A crecer en esa igualdad.

El feminismo hace a los hombres mejores personas. Los enfrenta con complejidades morales que las mujeres se han visto enfrentadas desde pequeñas y que, en la mayoría de los casos, les hizo crecer moralmente para resistir la injusticia y ser de todos modos justas, compasivas y amorosas.

No hay posturas ni discursos dentro del feminismo que se comparen a los ataques terroristas de los Incel o a los secuestros de niñas y mujeres de boko-haram. El feminismo, dije, no es un movimiento que ataca, es un movimiento que defiende. El que se sienta atacado, probablemente, teme a su víctima, teme no poder seguir teniendo, impunemente, víctimas.

El feminismo se identifica con la tierra oprimida por el dios de la razón inmaterial. Se identifica con los animales, con todo aquello que sistemáticamente, como parte del mismo saco de lo "femenino. lo oscuro. lo irracional. lo sensible. lo que sostiene", ha sido durante siglos explotado, dominado, arrinconado, clasificado, exterminado, temido.

explotadas, dominadas, arrinconadas, clasificadas, exterminadas, temidas.

Todo lo que el feminismo defiende se prolonga al interior de nuestras almas. El feminismo rescata al anima que es aniquilada fuera para sepultarla dentro. El ánima de los hombres y de las mujeres, encarnada para la razón dual en las mujeres y la tierra, vuelve a tener espacio, a ser fértil. El feminismo hace a los hombres seres compuestos, les permite sentir lo que sienten, sentir lo que podrían sentir y lo que sentían antes de que llevara palo lo vulnerable.





miércoles, agosto 16, 2017

16 de agosto de 1917


Un 16 de agosto pero de 1917, es decir, hace 100 años, nació en Portugal mi abuela paterna, María de Lourdes de Bastos, de quien heredo el apellido. Su padre, Francisco de Bastos, murió cuando ella tenía dos años; lo suficiente, podríamos pensar, para que ella heredara su nombre que, luego, la confusión migratoria ha mantenido hasta mí, pues mi padre, nacido Cavilhas, fue anotado en Maiquetía como De Bastos. Como un nuevo bautizo lo hacían nacer otra vez, de su misma madre, para una nueva vida.



Madera, golpe, tosquedad, parece decir la palabra basto, pero es también fuego, uno de los elementales en el tarot. Reina de Bastos, de signo solar y lunar Leo, mi abuelita me dejó las ganas de escribir sobre ella y la búsqueda del modo correcto de contar lo poco - casi nada - que sé de su vida, pues no llegamos a coincidir en tiempo y espacio (y busco escribir uno en donde pueda escucharla).
Me cuentan que mi abuela fue muy feliz en Caracas, adonde emigró con mi abuelo, luego de seis años de separación. Pudieron visitar al menos una vez a su familia que vivía en Brasil, donde ella había crecido, y donde, muy probablemente, se le quedaron las ganas y las formas del trópico. Dos veces inmigrante, en su propio país, Portugal, como brasilera, y en Venezuela como portuguesa, mi abuela de Bastos posee esa vivencia universal de desplazamiento que está en todos los ancestros, sabor del tuétano de lo humano, que busca hacer casa segura y muchas veces para ello tiene primero que perderla.
Marina valiente, espero saber contarte del mejor modo, para que podamos ahora y siempre comprenderte. Feliz cumpleaños.

(En esta foto tendría por lo menos diez años menos que yo. Aún vivían en Portugal. Ya no se usaban esas telas en la cabeza; Marina se las había puesto bromeando, aunque ante nuestros ojos contemporáneos tanto el blanquinegro de la foto como su disfraz sean parte de un mismo pasado que, perezosos, yuxtaponemos.)

jueves, abril 06, 2017



16 y la flecha que disparas y que, allá en el fondo, te acierta.

jueves, septiembre 18, 2014

Cerradura



Dejé de visitar ese espacio.
La huella,
hendidura a fuego horadada,
se mantiene.

He cerrado la puerta y ahí descansas,
hambre y hombre, míos.
Para no recorrer más ese tu camino,
apagué la vela.
Nada ilumina la cueva en donde te llevo.


                                     Ya no me esperes. 



lunes, octubre 15, 2012

así, pero al revés



entras con todos tus colores,
 me atraviesas con furia,
y en mi esternón te condensas
en una única frecuencia:
un haz de ternura


mi cuerpo

traduce

tu piel

pasa dentro de mí para convertirte en ti mismo: pájaro, aire