domingo, julio 20, 2008

I need your lovin Hakunano


Change your heart
Look around you
Change your heart
It will astound you
I need your lovin'
Like the sunshine


Everybody's gotta learn sometime
Everybody's gotta learn sometime
Everybody's gotta learn sometime

Change your heart
Look around you
Change your heart
Will astound you
I need your lovin'
Like the sunshine


Everybody's gotta learn sometime
Everybody's gotta learn sometime
Everybody's gotta learn sometime

I need your lovin'
Like the sunshine


Everybody's gotta learn sometime
Everybody's gotta learn sometime

Everybody's gotta learn sometime
Everybody's gotta learn sometime
Everybody's gotta learn sometime

Everybody's gotta learn sometime
Everybody's gotta learn sometime
Everybody's gotta learn sometime



viernes, julio 11, 2008

Epístola del amor de San Pablo


Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe.

Y si tuviese el don de profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, si no tengo amor, nada soy.

Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, no es jactancioso, no se envanece.

No hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor.

No se goza de la injusticia, sino que se regocija con la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor nunca deja de ser.

jueves, junio 05, 2008

El arte, la poesia. Etienne Souriau nos pone a pensar

"¿Puede existir una obra de arte antes de tener un cuerpo? El poema, la sinfonía, ¿se hallaban encerrados en un alma antes de existir en el papel, en caracteres negros sobre blanco?

Sea, pese al riesgo de conceder demasiada existencia a tan imprecisas imágenes, casi únicamente premonitorias. Ésta es por igual la región de lo que será, como la de lo que no será jamás. En ella, las posibles obras maestras en nada difieren aún de las imprecisas visiones de las veleidades de los impotentes y los fracasados. Entre lo que, para existir, exige el esfuerzo vigoroso del genio, y lo que nunca se realizará, marcado con sello letal de lo imposible, de lo absurdo, del borrador destinado forzosamente a permanecer amorfo, no puede divisarse aún la divergencia en esta etapa.