jueves, marzo 21, 2024

Mi tío Rodrigo falleció

 Anoche en Costa Rica, ya era la mañana para mí, falleció mi tío. Rodrigo y yo nos queríamos mucho. Conversamos juntos tantas veces por las noches, cuando todos se dormían, desde aquel viaje que hice de niña, tendría 11 años, y luego ya universitaria compartiendo rompope, que es el equivalente tico de ponche crema. Tenía una moto, había sido músico, trabajado como guía turístico en España, en política en Costa Rica, y contaba con mucho orgullo entre sus miles de anécdotas cómo le dio pereza ir a saludar a los Beatles. Es como el hombre que casi conoció a Michi Panero: casi conoció a John Lennon "y es bastante más de lo que jamás soñaríais en mil vidas" diría Nacho Vegas. Me acuerdo que de niña me regaló un peluche de perro triste, al que bauticé Rodri, y ya de grande le regalé yo un peluche de elefante anaranjado, que era su color preferido. Casi que era su único color, en los últimos años todas sus cosas se fueron cambiando al naranja.

Siempre es una extrañeza esto de la muerte. Por ahora, no creo que sea del todo consciente de que mi tío Rodrigo falleció esta noche en Costa Rica, esta mañana para mí. ¿qué cosas entenderás ahora, Ro?




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Y de repente, en medio de mi inconsciencia ante la noticia, siento como un nuevo gran vacío. Mi tío era grande, con una panza turgente, dura, diría que orgullosa, montada sobre unas bellas piernas de futbolista y unos pies enfundados en unas cholas. Con pantalones cortos color beige y guayabera, gorra naranja. La barba hace años blanca, siempre decía que se ofrecería como san nicolás (¿lo habrá hecho? ¿cuántas cosas que decía, hacía?)  y el pelo, aunque calvo, un poco largo por los lados. Guapo incluso en esas circunstancias, como se podía ver en sus fotos de joven y delgado. Bueno, empecé a sentir ese vacío, ese nuevo vacío, que de repente se me apareció como una profundidad. Una nueva profundidad, como estar agarrando espacio, volumen, en lo oculto. en lo oscuro, que hasta ahora parecía una pared negra. de repente lo vi: el hueco que siento en mi cuerpo hoy está en el otro lado, con una parte de mí. No es solo él quien se queda en mis recuerdos. Una parte de mí está allá. en el más-allá. 

sábado, marzo 09, 2024

Butler y el terrorismo



Creo que Judith Butler se equivoca al diferenciar los actos de H el 7 de octubre de terrorismo alegando las motivaciones del grupo. Casi siempre los actos terroristas son una respuesta a algo que se considera injusto (y casi siempre lo es). Es decir, pueden ser perfectamente actos terroristas de resistencia. Pero terroristas.

Diría que los actos terroristas de H, que fueron terribles y lo siguen siendo en la memoria, marcaron el tono y la intensidad de la respuesta terrorista, a escala genocida, de Israel. Para denunciar el genocidio y la masacre actual por parte del ejército israelí en Palestina no hace falta disminuir el carácter de los actos de H.

De hecho, diría que es una guerra a medida del terror de H. Su ejecución mantiene la misma lógica de los terroristas. El gobierno y el ejército de Israel nos dice que espera que con toda esa violencia, ese control absoluto no solo de las armas, sino de la comida, de las medicinas, de cualquier espacio de seguridad para millones de inocentes, conseguirá liberar a los rehenes y acabar con H. Y lleva ya meses midiendo hasta cuándo aguantan los extremistas, sabiendo que lo aguantan todo. Una guerra (masacre) a medida de la locura de los extremistas, que ahora mismo son todos.

jueves, julio 13, 2023

para proyecto dioscuros

 Del otro lado de mí, más atrás de donde yazgo, el silencio de la casa toca el infinito. Oigo caer el tiempo, gota a gota, y ninguna gota que cae se oye caer. Me oprime físicamente el corazón físico el recuerdo, reducido a nada, de todo cuanto ha sido o he sido. Siento la cabeza materialmente colocada en la almohada donde la apoyo formando un valle. La piel de la funda tiene para mi piel un contacto humano en la sombra. La propia oreja, sobre la cual me apoyo, se me graba matemáticamente contra el cerebro. Pestañeo de cansancio, y mis pestañas hacen un sonido pequeñísimo, inaudible, en la blancura sensible de la almohada erguida. Respiro, suspirando, y mi respiración sucede: no es mía. Sufro sin sentir ni pensar. El reloj de la casa, lugar cierto en el medio del infinito, toca la media hora seca y nula. Todo es tanto, todo es tan profundo,

¡todo es tan negro y tan frío!


o menino da sua mae

 

209 Dios me ha creado para ser niño, y me ha dejado siempre niño. Pero, ¿por qué ha dejado que la Vida me golpease y tirara mis juguetes, y me dejase solo en el recreo, arrugando con manos tan débiles el delantal azul, sucio de tantas lágrimas? Si yo no podía vivir sino siendo cuidado, ¿por qué tiraron a la basura mi cariño? Ah, cada vez que veo en la calle un niño llorando, un niño exiliado de los demás, me duele más que la tristeza del niño el horror desprevenido de mi corazón exhausto. Me duelo con toda la estatura de la vida sentida, y son mis manos las que doblan la esquina del babero, son míos los labios torcidos por las lágrimas verdaderas, es mía la debilidad, es mía la soledad, y las risas de la vida adulta que pasa me lastiman como luces de cerillas encendidas con la rugosidad sensible de mi corazón.

el libro del desasosiego como interpretación del siglo xx citadino

 

Un día tal vez comprendan que he cumplido, como ningún otro, mi deber innato de intérprete de un siglo y, cuando lo comprendan, escribirán que en mi época fui un incomprendido, que infelizmente viví entre desafectos y frialdades, y que es una pena que eso me haya sucedido. Y el que escriba esto, en la época que lo escriba, tampoco comprenderá, como los que ahora me rodean, a mi análogo de aquel tiempo futuro. Porque los hombres solo aprenden para uso de sus bisabuelos, que ya murieron. Solo a los muertos les sabemos enseñar las verdaderas reglas de vivir.

sobre la consecuencia profunda de la heteronimia en el sujeto-real Fernando António Pessoa

 

He creado en mí varias personalidades. Creo personalidades constantemente. Cada uno de mis sueños es inmediatamente, en cuanto aparece soñado, encarnado en otra persona, que pasa a soñarlo, y  no yo.

Para crear, me he destruido; tanto me he exteriorizado dentro de mí, que dentro de no existo sino exteriormente. Soy el escenario desnudo donde pasan varios actores representando varias piezas.

martes, enero 24, 2023

lunes, enero 24, 2022

la memoria de mis hijos

 no basta solo con decirlo, ni explicarlo: no se trata de eso. esta es más bien la idea base, la semilla de lo que puede ser un árbol, arbusto, rama, flor. 

miércoles, diciembre 22, 2021

epifanía

 me esperaban los dos, uno junto al otro, viendo hacia arriba, a la pantalla de mi portátil, con el fondo de pantalla que ha tenido el último año y medio. Para recordarme. Para buscar, para ver si entre tantas tareas y servicios me entero de lo que quiere mi alma en su regreso nodal, que acaba hoy. 

Entonces Jacint dice: 

- "Mamá, ese es Artús y ese es Jacint. Artús es el que no tiene cabeza y yo soy el que va en el carrito". 

y esta vez, no hubo discusión sobre la división de roles. 



jueves, julio 30, 2020

"Habiendo visto con qué lucidez y coherencia lógica ciertos delirantes sistematizados justifican, a sí mismos y a los otros, sus ideas delirantes, perdí para siempre la segura y certera lucidez de mi lucidez".
Fernando Pessoa para tiempos de Covid19
(del Libro del desasosiego)

Fernando Pessoa, censurado en Portugal

martes, abril 14, 2020

de El libro del desasosiego - Pessoa-Soares-et al.

Los compradores de cosas inútiles siempre son más sabios de lo que se juzgan –compran pequeños sueños. Son niños al adquirir. Todos los pequeños objetos inútiles, que al saber que tienen dinero les hacen señas para ser comprados, los poseen en la actitud feliz de un niño que recoge conchitas en la playa –imagen que más que ninguna otra dibuja toda la felicidad pueril. ¡Recoge conchas en la playa! Nunca hay dos iguales para un niño. Se duerme con las dos más bonitas en la mano, y cuando las pierden o se las quitan–¡qué crimen! ¡robarle pedazos exteriores del alma! ¡arrancarle pedazos de sueño! –llora como un Dios a quien le robasen un universo recién creado.

(ay, y quien tiene playa cerca, niños y una tienda de chinos-noruega como Tiger...) 

viernes, marzo 22, 2019

de Última Ciencia - Herberto Helder

Não cortem o cordão que liga o corpo à criança do sonho,
o cordão astral à criança aldebarã, não cortem
o sangue, o ouro. A raiz da floração
coalhada com o laço
no centro das madeiras
negras. A criança do retrato
revelada lenta às luzes de quando
se dorme. Como já pensa, como tem unhas de mármore.
Não talhem a placenta por onde o fôlego
do mundo lhe ascende à cabeça. 
A veia que a liga à morte.
Não lhe arranquem o bloco de água abraçada aonde chega
braço a braço. Sufoca.
Mas não desatem o abraço louco.
 Move a terra quando se move.
Não limpem o sal na boca. Esse objecto asteróide,
não o removam.
A árvore de alabastro que as ribeiras
frisam, deixem-na rasgar-se:
- Das entranhas, entre duas crianças, a que era viva
e a criança do sopro, suba
tanta opulência. O trabalho confuso:
que seja brilhante a púrpura.
Fieiras de enxofre, ramais de quartzo, flúor agreste nas bolsas
pulmonares. Deixem que se espalhem as redes
da respiração desde o caos materno ao sonho da criança
exacerbada,
única.

Herberto Hélder

No corten el cordón que une el cuerpo a la criatura del sueño,
el cordón astral a la criatura aldebarán, no corten
la sangre, el oro. La raíz de la floración
cuajada con la cuerda
en el centro de las maderas
negras. La criatura del retrato
revelada lenta bajo las luces de cuando
se duerme. Como ya piensa, como tiene uñas de mármol.
No corten la placenta por donde el aliento
del mundo le asciende a la cabeza. 
La vena que la une a la muerte.
No le arranquen  el bloque de agua abrazada adonde llega
brazo a brazo. Sofoca.
Pero no desaten el abrazo loco. 
Mueve la tierra cuando se mueve.
No limpien la sal en la boca. Ese objeto asteroide,
no lo remuevan.
El árbol de alabastro que las riberas
rozan, déjenla rasgarse: 
- De las entrañas, entre dos criaturas, la que estaba viva
y la criatura del soplo, suba
tanta opulencia. El trabajo confuso:
que sea brillante el púrpura.
Hileras de azufre, ramales de cuarto, flúor agreste en las bolsas
pulmonares. Dejen que se extiendan las redes
de la respiración desde el caos materno al sueño de la criatura
exacerbada,
única.

sábado, septiembre 29, 2018

Quando eu era menino, beijava -me nos
espelhos: era o signal anticipado de
que nunca haveria de amar. Tinha por
mim, em adivinha da negação, a ternura
que me nunca haveria de ser dada.

E as figuras do xadrez, e as das cartas de
jogar ou adivinhar — seremos nós
mais que ellas onde a vida é vida?

Mas cada um de nós ama e chora elle,
que não outro: ha um adjectivo
de dentro que o dessubstantive.


F. Pessoa


lunes, septiembre 24, 2018

Salomé (fragmento de la pieza inconclusa de F. Pessoa)



Salomé –Me siento menos inmortal que las cosas sobre las que sueño. Cuando el sol nace o muere, mi sombra es infinita. Así, cuando sueño, mis sueños son más grandes que yo, a veces infinitos, yendo hasta el horizonte absoluto. Me proyecto, cuando sueño, sobre todas las épocas… Cuando sueño, siento que no muero. Es cuando despierto, y escucho con mi sangre, que oigo pasar la vida. 


The Night - Don Blanding

lunes, septiembre 03, 2018

El Exilio y la Literatura [Discurso en Viena de Roberto Bolaño]

He sido invitado para hablar del exilio. La invitación me llegó escrita en inglés y yo no sé hablar inglés. Hubo una época en que sí sabía o creía que sabía, en cualquier caso hubo una época, cuando yo era adolescente, en que creía que podía leer el inglés casi tan bien, o tan mal, como el español. Esa época desdichadamente ya pasó. No sé leer inglés. Por lo que pude entender de la carta creo que tenía que hablar sobre el exilio. La literatura y el exilio. Pero es muy posible que esté absolutamente equivocado, lo cual, bien mirado, sería a la postre una ventaja, pues yo no creo en el exilio, sobre todo no creo en el exilio cuando esta palabra va junto a la palabra literatura.

Para mí, creo que es conveniente decirlo ya mismo, es un placer estar aquí con ustedes, en la renombrada y famosa Viena. Para mí Viena tiene mucho que ver con la literatura y con la vida de algunas personas muy cercanas a mí y que entendieron el exilio como en ocasiones lo entiendo yo mismo, es decir como vida o como actitud ante la vida. En 1978 o tal vez en 1979 el poeta mexicano Mario Santiago, de regreso de Israel, pasó unos días en esta ciudad. Según me contó él mismo, un día la policía lo detuvo y luego fue expulsado. En la orden de expulsión se le conminaba a no regresar a Austria hasta 1984, una fecha que le parecía significativa y divertida a Mario y que hoy también me lo parece a mí. George Orwell no sólo es uno de los escritores remarcables del siglo XX sino también y sobre todo y mayormente un hombre valiente y bueno. Así que a Mario, en aquel año ya un tanto lejano de 1978 o 79, le pareció divertido que lo expulsaran de Austria con esa recomendación, como si Austria lo hubiera castigado a no pisar suelo austríaco hasta que pasaran seis años y se cumpliera la fecha de la novela, una fecha que para muchos fue el símbolo de la ignominia y de la oscuridad y de la derrota moral del ser humano. Y aquí, dejando de lado lo significativo de la fecha, los mensajes ocultos que el azar o ese monstruo aún más salvaje que es la causalidad enviaba al poeta mexicano y por intermedio de éste me enviaba a mí, podemos hablar o retomar el posible discurso del exilio o del destierro: el ministerio del Interior austríaco o la policía austríaca o la Seguridad austríaca cursa una orden de expulsión y envía mediante esa orden a mi amigo Mario Santiago al limbo, a la tierra de nadie, que en inglés se dice no man’s land, que francamente queda mejor que en español, pues en español tierra de nadie significa exactamente eso, tierra yerma, tierra muerta, tierra en donde no hay nada, mientras que en inglés se sobreentiende que sólo no hay hombres, pero animales o bichos o insectos sí hay, lo que la hace más agradable, no quiero decir muy agradable, pero infinitamente más agradable que en la acepción española, aunque probablemente mi percepción de ambos términos esté condicionada por mi ignorancia progresiva del inglés e incluso por mi ignorancia progresiva del español (el diccionario de la Real Academia Española no registra el término tierra de nadie, cosa que no es de extrañar, o yo no he buscado bien). Pero lo cierto es que a mi amigo mexicano lo expulsan y lo ponen en la tierra de nadie. Yo veo la escena así: unos funcionarios austríacos timbran el pasaporte de Mario con la señal indeleble de que no puede pisar suelo austríaco hasta que se cumpla la fecha fatídica de Orwell y luego lo meten en un tren y lo despachan, con un billete gratis pagado por el estado austríaco, hacia el destierro temporal o hacia un exilio cierto de cinco años, al cabo de los cuales mi amigo puede, si así lo desea, pedir un visado y volver a pisar las hermosas calles de Viena. Si Mario Santiago hubiera sido un fanático de los festivales musicales de Salzburgo, sin duda se habría marchado de Austria con lágrimas en los ojos. Pero Mario nunca fue a Salzburgo. Se montó en el tren y no bajó hasta París y tras vivir unos meses en París tomó un avión rumbo a México y cuando llegó la fecha fatídica o festiva, depende, de 1984, Mario siguió viviendo en México y escribiendo en México poemas que nadie quería publicar y que posiblemente están entre los mejores de la poesía mexicana de finales del siglo XX, y tuvo accidentes y viajó y se enamoró y tuvo hijos y vivió una vida buena o mala, una vida en todo caso en los extramuros del poder mexicano, y en 1998 un automóvil lo atropelló en circunstancias oscuras, un coche que se dio a la fuga mientras Mario se daba a la muerte, tirado y solo en una calle nocturna de uno de los barrios periféricos de México Distrito Federal, una ciudad que en algún momento de su historia se asemejó al paraíso y que hoy se asemeja al infierno, pero no un infierno cualquiera sino el infierno especial de los hermanos Marx, el infierno de Guy Debord, el infierno de Sam Peckinpah, es decir un infierno singular en grado extremo, y allí murió Mario, como mueren los poetas, sumido en la inconsciencia y sin papeles, motivo por el cual cuando llegó una ambulancia a buscar su cuerpo roto nadie supo quién era y el cadáver se pasó varios días en la morgue, sin deudos que lo reclamaran, en una suerte de revelación final, en una suerte de epifanía negativa, quiero decir, como el negativo fotográfico de una epifanía, que es también la crónica cotidiana de nuestros países. Y entre las muchas cosas que quedaron inconclusas, una de ellas fue el regreso a Viena, el regreso a Austria, esta Austria que para mí, huelga decirlo, no es la Austria de Haider sino la Austria de los jóvenes que están contra Haider y que salen a la calle y lo hacen público, la Austria de Mario Santiago, poeta mexicano expulsado de Austria en 1978 e imposibilitado de regresar a Austria hasta 1984, es decir desterrado de Austria en el no man's land del ancho mundo y a quien, por lo demás, Austria y México y Estados Unidos y la felizmente extinta Unión Soviética y Chile y China le traían sin cuidado, entre otras cosas porque no creía en países y las Únicas fronteras que respetaba eran las fronteras de los sueños, las fronteras temblorosas del amor y del desamor, las fronteras del valor y el miedo, las fronteras doradas de la ética. Y con esto tengo la impresión de que he dicho todo lo que tenía que decir sobre literatura y exilio o sobre literatura y destierro, pero la carta que recibí, que era larga y prolija, ponía especial énfasis en que debía hablar durante veinte minutos, algo que ustedes seguramente no me agradecerán y que para mí se puede convertir en un suplicio, sobre todo porque no estoy seguro de haber traducido correctamente esa misiva endemoniada, y además porque siempre he creído que los mejores discursos son los discursos breves. Literatura y exilio son, creo, las dos caras de la misma moneda, nuestro destino puesto en manos del azar. Sin salir de mi casa conozco el mundo, dice el Tao Te King, e incluso así, sin salir uno de su propia casa, el exilio y el destierro se hacen presentes desde el primer momento. La literatura de Kafka, la más esclarecedora y terrible (y también la más humilde) del siglo XX, así lo demuestra hasta la saciedad. Por supuesto, por el aire de Europa suena una cantinela y es la cantinela del dolor de los exiliados, una música hecha de quejas y lamentaciones y una nostalgia difícilmente inteligible. ¿Se puede tener nostalgia por la tierra en donde uno estuvo a punto de morir? ¿Se puede tener nostalgia de la pobreza, de la intolerancia, de la prepotencia, de la injusticia? La cantinela, entonada por latinoamericanos y también por escritores de otras zonas depauperadas o traumatizadas insiste en la nostalgia, en el regreso al país natal y a mí eso siempre me ha sonado a mentira. Para el escritor de verdad su única patria es su biblioteca, una biblioteca que puede estar en estanterías o dentro de su memoria. El político puede y debe sentir nostalgia, es difícil para un político medrar en el extranjero. El trabajador no puede ni debe sentir nostalgia: sus manos son su patria. ¿Entonces quién entona esta espantosa cantinela? Las primeras veces que la oí pensé que eran los masoquistas. Si estás preso en una cárcel de Thailandia y eres suizo, es normal que desees cumplir tu condena en una cárcel de Suiza. Lo contrario, es decir que seas un thailandés preso en Suiza y sin embargo desees cumplir el resto de tu condena en una cárcel de Thailandia, no es normal, a menos que esa nostalgia anormal esté dictada por la soledad. La soledad sí que es capaz de generar deseos que no se corresponden con el sentido común o con la realidad. Pero yo estaba hablando de escritores, es decir estaba hablando de mí, y allí sí que puedo decir que mi patria es mi hijo y mi biblioteca. Una biblioteca modesta que he perdido en dos ocasiones, con motivo de dos traslados radicales y desastrosos y que he rehecho con paciencia. Y llegado a este punto, al punto de la biblioteca, no puedo sino acordarme de un poema de Nicanor Parra, un poema que me viene como anillo al dedo para hablar de literatura e incluso de literatura chilena y exilio o destierro. El poema empieza hablando de los cuatro grandes poetas chilenos, una discusión eminentemente chilena que la demás gente, es decir el 99,99 por ciento de críticos literarios del planeta Tierra, ignoran con educación y un poco de hastío. Hay quienes afirman que los cuatro grandes poetas de Chile son Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Vicente Huidobro y Pablo de Rokha, otros que son Pablo Neruda, Nicanor Parra, Vicente Huidobro y Gabriela Mistral, en fin, el orden varía según los interlocutores, pero siempre son cuatro sillas y cinco poetas, cuando lo más lógico y lo más sencillo sería hablar de los cinco grandes poetas de Chile y no de los cuatro grandes poetas de Chile. Hasta que llegó el poema de Nicanor Parra, que dice así:

Los cuatro grandes poetas de Chile

Son tres

Alonso de Ercilla y Rubén Darío.

Como ustedes saben, Alonso de Ercilla fue un soldado español, noble y bizarro, que participó en las guerras coloniales contra los araucanos y que de vuelta en su Castilla natal escribió La Araucana, que para los chilenos es el libro fundacional de nuestro país y que para los amantes de la poesía y de la historia es un libro magnífico, lleno de arrojo y lleno de generosidad. Rubén Darío, como ustedes también saben, y si no lo saben no importa -es tanto lo que todos ignoramos incluso de nosotros mismos-, fue el creador del modernismo y uno de los poetas más importantes de la lengua española en el siglo XX, probablemente el más importante, nacido en Nicaragua en 1867 y muerto en Nicaragua en 1916, que llegó a Chile a finales del siglo XIX y en donde tuvo buenos amigos y mejores lecturas pero en donde también fue tratado como un indio o como un cabecita negra por una clase dominante chilena que siempre se ha vanagloriado de pertenecer al cien por ciento a la raza blanca. Así que cuando Parra dice que los mejores poetas chilenos son Ercilla y Darío, que pasaron por Chile y que tuvieron experiencias fuertes en Chile (Alonso de Ercilla en la guerra y Darío en las escaramuzas de salón) y que escribieron en Chile o sobre Chile, y en la lengua común que es el español, pues dice la verdad y no sólo zanja la ya aburrida cuestión de los cuatro grandes sino que abre nuevas interrogantes, nuevos caminos, además de ser su poema o artefacto, que es como Parra denomina a estos textos cortos, una versión o diversión de aquellos versos de Huidobro que dicen así:

Los cuatro puntos cardinales

Son tres

El sur y el norte.

Los versos de Huidobro son muy buenos y a mí me gustan mucho, son versos aéreos, como buena parte de la poesía de Huidobro, pero la versión/diversión de Parra me gusta más, es como un artefacto explosivo puesto allí para que los chilenos abramos los ojos y nos dejemos de tonterías, es un poema que indaga en la cuarta dimensión, tal como pretendía Huidobro, pero en una cuarta dimensión de la conciencia ciudadana, y aunque a primera vista parece un chiste, y además es un chiste, al segundo vistazo se nos revela como una declaración de los derechos humanos. Es un poema que, al menos a los compungidos y atareados chilenos, nos dice la verdad, es decir que nuestros cuatro grandes poetas son Ercilla y Darío, el primero muerto en su Castilla natal en 1594, tras una vida de viajero impenitente (fue paje de Felipe II y viajó por Europa y luego combatió en Chile a las Órdenes de Alderete y en Perú a las órdenes de García Hurtado de Mendoza), el segundo muerto en su Nicaragua natal tras haber vivido prácticamente toda su vida en el extranjero, en 1916, dos años después de la muerte de Trakl, ocurrida en 1914. Y ahora que he tocado a Trakl permítanme una digresión pues se me ocurre pensar que cuando éste abandona los estudios y entra a trabajar en una farmacia como aprendiz, a la tierna pero ya no inocente edad de dieciocho años, también está optando (y optando de forma natural) por el destierro, pues entrar a trabajar en una farmacia a los dieciocho años es una forma de destierro, así como la drogadicción es otra forma de destierro, y el incesto otra más, como bien sabían los clásicos griegos. En fin, tenemos a Rubén Darío y tenemos a Alonso de Ercilla, que son los cuatro grandes poetas chilenos, y tenemos lo primero que nos enseña el poema de Parra, es decir, que no tenemos ni a Darío ni a Ercilla, que no podemos apropiarnos de ellos, sólo leerlos, que ya es bastante. La segunda enseñanza del poema de Parra es que el nacionalismo es nefasto y cae por su propio peso, no sé si se entenderá el término caer por su propio peso, imaginaos una estatua hecha de mierda que se hunde lentamente en el desierto, bueno, eso es caer por su propio peso. Y la tercera enseñanza del poema de Parra es que probablemente nuestros dos mejores poetas, los dos mejores poetas chilenos fueron un español y un nicaragüense que pasaron por esas tierras australes, uno como soldado y persona de gran curiosidad intelectual, el otro como emigrante, como un joven sin dinero pero dispuesto a labrarse un nombre, ambos sin ninguna intención de quedarse, ambos sin ninguna intención de convertirse en los más grandes poetas chilenos, simplemente dos personas, dos viajeros. Y con esto creo que queda claro lo que pienso sobre literatura y exilio o sobre literatura y destierro.


sábado, mayo 26, 2018

El feminismo no es un movimiento que ataca, es un movimiento que defiende.

El feminismo pone a la luz muchas injusticias que buscaban pasar desapercibidas. Los injustos se ven amenazados, los que se han beneficiado de la injusticia, se ven amenazados.

El feminismo invita a los hombres a vivir entre seres humanos iguales. A crecer en esa igualdad.

El feminismo hace a los hombres mejores personas. Los enfrenta con complejidades morales que las mujeres se han visto enfrentadas desde pequeñas y que, en la mayoría de los casos, les hizo crecer moralmente para resistir la injusticia y ser de todos modos justas, compasivas y amorosas.

No hay posturas ni discursos dentro del feminismo que se comparen a los ataques terroristas de los Incel o a los secuestros de niñas y mujeres de boko-haram. El feminismo, dije, no es un movimiento que ataca, es un movimiento que defiende. El que se sienta atacado, probablemente, teme a su víctima, teme no poder seguir teniendo, impunemente, víctimas.

El feminismo se identifica con la tierra oprimida por el dios de la razón inmaterial. Se identifica con los animales, con todo aquello que sistemáticamente, como parte del mismo saco de lo "femenino. lo oscuro. lo irracional. lo sensible. lo que sostiene", ha sido durante siglos explotado, dominado, arrinconado, clasificado, exterminado, temido.

explotadas, dominadas, arrinconadas, clasificadas, exterminadas, temidas.

Todo lo que el feminismo defiende se prolonga al interior de nuestras almas. El feminismo rescata al anima que es aniquilada fuera para sepultarla dentro. El ánima de los hombres y de las mujeres, encarnada para la razón dual en las mujeres y la tierra, vuelve a tener espacio, a ser fértil. El feminismo hace a los hombres seres compuestos, les permite sentir lo que sienten, sentir lo que podrían sentir y lo que sentían antes de que llevara palo lo vulnerable.





domingo, mayo 20, 2018

Lustrar, purificar.

Vamos a lustrar el río, tralalá.

jueves, febrero 22, 2018

El perro de tierra

el perro de tierra, en su año, mientras traduzco



domingo, noviembre 19, 2017

Y QUIÉN NOS VA A PROTEGER DE LA POLICÍA

There are flames high in the sky tonight
Tanks on the street
Attacking free speech
We must pay for what we believe
We must pay for what we believe
We must pay for what we believe
We must pay for what we believe
We must be killed for what we believe
VEN-E-ZUE-LA!
VEN-E-ZUE-LA!
VENEZUELA!
VENEZUELA!
*Imagenes de aquí, de allá, de todos lados. Violencia racista, violencia porque pueden, violencia privilegiada en Venezuela donde en 2016 la policía y la policía militar asesinó a 4664 personas... 


c u a t r o  m i l  s e i s c i e n t a s  s e s e n t a  y  c u a t r o


lunes, septiembre 04, 2017

de la lectura que Javi me hizo del I Ching el lunes 4



27. I / LAS COMISURAS DE LOS LABIOS (La administración de la alimentación)
Trigramas:
Superior: Ken, La Inmovilidad, la Montaña.
Inferior: Chen Lo que Despierta, Trueno.
El hexagrama representa una boca abierta. Abajo y arriba las líneas fuertes de los labios y entre ellos la abertura de la boca. De la imagen de la boca se pasa a la idea de la nutrición misma. La administración de alimentos es utilizada para representar en las líneas inferiores la alimentación de sí mismo y más precisamente la del cuerpo. Las líneas superiores representan la alimentación y la cultura en el dominio superior, el del espíritu.
EL JUICIO:
“Las comisuras de los labios. La perseverancia trae buena fortuna. Observar la administración de alimento y de lo que el hombre se procura para llenar su propia boca”.
Cuando se observa la administración de la cultura y de la alimentación, es importante de ocuparse del mérito de las personas y de vigilar la propia nutrición de una manera conveniente. También es importante que se encargue de ello la mejor gente posible, para esperar una nutrición correcta.
Si queremos saber cómo es alguien, basta observar de qué y de quienes se ocupa y a qué partes de su naturaleza cultiva y nutre. La naturaleza alimenta a todas las criaturas. El hombre noble cultiva sus partes nobles a veces en detrimento de sus partes más viles. El hombre noble nutre y protege a la gente de valor para que éstos a su vez se ocupen del resto de los hombres. Esa es su manera de cuidar a todos los hombres a su alrededor.
Mencio dice al respecto (VI, A, 14) : “Cuando se quiere saber el valor de alguien, hay que observar qué parte de él mismo considera como particularmente importante. El cuerpo tiene partes nobles y partes viles; hay partes más importantes que otras. No se debe causar perjuicio a lo que es importante en detrimento de lo que es secundario, ni a lo que es noble por amor de lo que es vil. Quien cultiva las partes viles de su ser es un hombre vil. Quien cultiva las partes nobles de su ser es un hombre noble.”
LA IMAGEN:
“Al pie de la montaña, trueno. La imagen de la administración de los alimentos. El hombre noble es cuidadoso con sus palabras y mesurado para comer y beber”.
Lo divino aparece en el trigrama de lo que despierta. “En la primavera, cuando las potencias vitales recomienzan a moverse, todos los seres nacen de nuevo”. Y “ello se realiza en el trigrama de lo inmóvil”. Así, en el comienzo de la primavera, cuando las semillas caen en la tierra, todas las cosas se aprestan para un nuevo ciclo de vida. Eso provee un modelo de la administración de la alimentación por medio del movimiento y de lo inmóvil. El sabio ve allí un modelo para seguir en la alimentación y el cultivo de su carácter. Las palabras constituyen un movimiento del interior hacia el exterior. La comida y la bebida constituyen movimientos del exterior hacia el interior. Ambas clases de movimiento pueden ser temperadas por la moderación: las palabras salen de la boca sin exceder su propia medida y los alimentos entran de igual manera. Así es como se cultiva el carácter.
Seis en el tercer lugar significa: “Apartándose del alimento. La perseverancia trae desgracia. No actúes así durante diez años. Nada es ventajoso”.
Quien busca alimentos que no nutren cae en el círculo vicioso de desear el placer y cuando está gozando del placer busca tener deseo del placer. Una búsqueda ciega de la satisfacción de los sentidos jamás conduce a la meta. Uno no debe desear el placer por el placer durante demasiado tiempo (diez años es una medida de tiempo), puesto que nada ventajoso resultará de ello.

además, me lleva al 26. TA CHU / EL PODER DOMINANTE DE LO GRANDE





 El signo encierra un triple significado: el cielo en el medio de la montaña da la idea de “tener firme” en el sentido de “mantener juntos”. El trigrama Ken que inmoviliza Ch’ien da la idea de “tener firme” en el sentido de “retener”. En fin, como hay un trazo fuerte que rige el hexagrama, se tiene la idea de “tener firme” en el sentido de “cultivar”, de “nutrir”. Este último pensamiento vale especialmente para el regente del hexagrama, el trazo superior, que representa el sabio.
EL JUICIO:
“El poder dominante de lo grande. La perseverancia es ventajosa. No comer en casa trae buena fortuna. Es ventajoso atravesar la gran corriente”.
Para aprender y atesorar firmemente los poderes creativos se requiere un hombre fuerte y de claro entendimiento que pueda ser honrado por el soberano. El trigrama Ch’ien indica el gran poder creador, mientras que el trigrama Ken, la firmeza y la verdad. Los dos traducen la luz, la claridad y la renovación cotidiana del carácter. Sólo a través de la renovación diaria el hombre puede aumentar sus poderes. La fuerza de los hábitos ayuda a mantener el orden en los tiempos tranquilos, pero en los tiempos donde se usa el poder acumulado, todo depende de la fuerza de la personalidad. Puesto que los hombres de mérito son honrados, como lo prueba la fuerte personalidad a la que el soberano confía responsabilidades gubernamentales, es ventajoso no comer en casa, sino ganarse el pan en una ocupación pública ocupando un cargo oficial. Tal hombre está en armonía con el cielo y triunfará aunque efectúe empresas difíciles y peligrosas como cruzar la gran corriente.
LA IMAGEN:
“Cielo en el medio de la montaña. La imagen del poder influyente de lo grande. El hombre noble se informa sobre con muchos refranes antiguos y experiencias pasadas, para fortalecer con ellos su carácter”.
El cielo en medio de la montaña evoca tesoros escondidos. En las palabras y sentencias del pasado yace el tesoro escondido que podemos usar para fortalecer nuestro carácter. El camino para estudiar el pasado no consiste en limitarse a conocer la historia, sino hacer de la historia una realidad actual utilizando sus datos.



A mí esto me habla de mi casa 12, sobre todo el primero siendo la montaña y el trueno símbolos de sagrado y ancestros. Lo que me lleva a mi salud y a todos los caminos que he pasado en estos años de Saturno en Sagitario. A mi abuela, a la novela y a mi búsqueda actual de trabajo "para llevarme un pan a la boca" y alimentar así mis distintas partes.